domingo, 3 de enero de 2010

Historia nº 2: Pacto de Sangre


Hola amigos, esta es mi segunda historia, se que demore un poco en subirla pero es que la hice muy larga Jaja... bueno, hoy les traigo a dos amigas muy particulares Angela y Rosalie... Estas amigas son inseparables... pero no solamente porque se quieren.. ¿Han oído hablar del pacto de sangre? si estas amigas hubieran conocido las consecuencias de este pacto nunca existiría esta historia.. Y a veces hay que pensar, que con lo sobrenatural no se juega.. Y que el precio que se paga es muy grande… empecemos:

Todo estaba tranquilo en Grantville, aquella tarde como ninguna en ese pueblo, era una tarde soleada, hermosa para salir a jugar. No clases, no deberes, solamente niños jugando a la pelota, en el parque hamacándose o niñas jugando a las muñecas. Pero una niñita de 8 años no estaba divirtiéndose afuera, estaba en la ventana, aburrida mirando a los demás niños. ¿Por qué Angela estaba así? ¿Por qué no salía a jugar? Claro, faltaba su mejor amiga Rosalie. ¿Dónde estaba?
De repente el timbre sonó, Angela sintió la voz de su dulce madre saludando a Rosalie e invitándola a pasar. Angela saltaba de alegría y salió corriendo hacia la puerta, abrazo a su amiga y salieron a jugar. Se fueron a ese lugar en el parque que les encantaba, a la sombra de aquel gran roble.
- Oye, Angela. Adivina que… ¡papi a llegado del viaje, y me ha traído lo que le he pedido!
- ¡Wow! ¡Rose! ¡Qué genial! ¿Te ha traído aquel libro del que me habéis hablado?
- ¡Si, lo ha hecho! ¡Está muy interesante, habla sobre magia y hechizos!

Las dos amigas sonrieron y se pusieron a mirar las nubes...

- Oye, ¿y tú crees en esas cosas?
- No lo sé, Angie.. ¿tú te has puesto a pensar si de verdad existen las brujas?
- Bueno, vale, si. Lo he pensado, y la verdad es que no se.
- Yo creo que solo existen en los cuentos de hadas. Pero si por ahí existe una seguro que es la maestra Thompson Jajajaja
Las dos amigas se rieron y se pusieron a leer algunas páginas del interesante libro.
Se Rieron y conversaron toda la tarde, pasaron un rato muy divertido juntas. Al otro día, Rosalie fue a la casa de nuevo de Angela, pero esta vez no saldrían, pues estaba muy feo el día. Se pusieron a jugar en el cuarto de Angela, con las hermosas muñecas que tenían y con el montón de peluches.
- Oye Angie... ayer leyendo el libro encontré una página de lo más interesante - hablo Rosalie con la cara sonriente.
- ¿Qué lo has encontrado? ¡mentira! – exclamo Angela muy contenta.
- ¡Oye no soy mentirosa! Jaja si, que lo he encontrado Angie, y estaba planeando que lo hagamos hoy. ¿Qué te parece?
- ¡Me parece una idea genial! Jaja
Rosalie busco la pagina rápidamente y se la mostro a su amiga, el titulo de la pagina claramente decía: “Pacto de sangre”
Las amigas se pusieron muy contentas y arrancaron a saltar de aquí hacia alla. Cuando terminaron de emocionarse leyeron las indicaciones del libro, y buscaron todo lo necesario
- Velas aromáticas (las que sea necesario)
- Objeto punzante.
- Pétalos de rosa.
- Tiza blanca.
Rosalie había conseguido tiza y velas, mientras que Angela fue rápidamente a la cocina (sin despertar a su madre que se había dormido mirando la televisión) y tomo un cuchillo.
Los pétalos los sacaron de las rosas que le había traído el papá de Angela a su madre. Y así empezó el ritual. Las amigas formaron un círculo con la tiza y los pétalos en el suelo. Las velas iban a un lado del círculo y ellas dos en el centro.
Cuando estuvo todo pronto, se tomaron de las manos y dijeron juntas:
“La muerte es un mal, que se lleva a las personas queridas. La distancia que nos separan cuando grandes será eliminada por nuestro poder, el poder que le otorgo a mi mano y a la suya, que estarán unidas por siempre y para siempre. Me presento soberano de las tinieblas, con mi petición, y sabiendo las consecuencias que esta conlleva. Seremos indestructibles, seremos unidas. Y que este pacto no se rompa, sino hasta el final de nuestros días, cuando tu señor del más alla envíes a la parca a que venga por nosotras. Y que nada ni nadie ose separarnos, pues tú te encargaras de ellos. Todo se ha dicho, todo está escrito y todo se cumplirá. Te entrego mi alma y de ella en unión, para que tú nos des un lazo irrompible. Que las palabras se aprueben con nuestras sangres, por siempre y para siempre.”
Así terminado, las amigas se cortaron las manos y observaron como fluía la diminuta línea de sangre, obviamente no era un corte profundo, pero les aseguro que les dolió. Las dos amigas unieron sus manos y su sangre se mezclo. El pacto había terminado. Las velas se apagaron.

Angela se despertó agitada, no podía entender porque. Hacía mucho tiempo que tenía esos sueños recurrentes que le mostraban su infancia, unos 11 años atrás. Miro alrededor de su pequeño cuarto. Se levanto, con algo de pereza pero se vistió rápidamente. Subió las persianas de su pequeño apartamento, y observo la vista. Una ciudad muy agitada se le presentaba. Anhelaba las tranquilas mañanas en Grantville, ese aroma fresco y puro. Se sirvió una taza de café, y se apoyo sobre la mesada de la cocina. Sentía una muy leve picazón en la cicatriz de la mano. La verdad nunca supo como una herida tan poco profunda haya dejado cicatriz. Y recordaba lo bobas que fueron ella y su amiga al hacer eso. “cosas de niñitas” pensó.
Termino su café y se puso a trabajar en sus obras de arte, si quería ser aceptada en la academia debía por lo menos presentar sus trabajos.
Ella y su amiga, se habían distanciado cuando terminaron la secundaria, la verdad tomaron caminos diferentes. Rosalie está estudiando leyes en el condado de Sunville, mientras que Angela se guio mas por las artes. Nunca más hablaron, simplemente porque perdieron contacto.
Pero, al parecer, no del todo, aun había algo que las unía secretamente. Rosalie también tenía esos sueños últimamente. Y muchas otras veces tenía ese extraño picazón en su cicatriz.
El tiempo paso, pero las pesadillas no se acababan entre las dos amigas. Ninguna de ellas estaba consciente de que a la otra le pasaba lo mismo. ¿Qué significado tendrían esos sueños? ¿Serían un aviso para prevenir el futuro? ¿O una simple coincidencia? “Una simple coincidencia”, en la vida todo tiene un motivo, un porque, no existen las simples coincidencias, es el destino quien baraja.. Y nosotros jugamos.
Rosalie no aguantaba más, sentía que debía ver a su amiga de nuevo, y al único lugar que podría ir para saber donde estaba, era su antigua casa en Grantville. Así que se dirigió hacia alla.
Al llegar, quedo asombrada, ya que se veía casi todo igual, excepto una cosa, no había niños jugando, gente riendo, estaba todo triste, deprimido, se sentía en el aire.
Rosalie no podía creer que su pueblo de la infancia se haya convertido en eso. Se dirigió a la antigua casa de su amiga, y por suerte, en ella estaba aun la madre de Angela, aunque ya muy anciana.
Conversaron mucho, tenían muchas cosas para contarse. Rosalie no aguantó más y le pregunto:
- ¿Qué le paso a este lugar? Esta tan diferente, se siente en el aire, es algo triste, algo deprimido.
- Ah, sabía que te darías cuenta, Rose. Esto pasó un tiempo después que ustedes se fueron, los institutos cerraron por bajos presupuestos, la ciudad entera estaba en pobreza, las madres mandaban a sus hijos aun de chicos a estudiar a otras ciudades. Y ahí fue que se perdió la alegría, ya que ninguna familia estaba tan unida como antes.
- Ahh, que historia más triste.
Hubo una pausa, la anciana mujer miro a Rosalie con melancolía y luego agrego:
- Me entere lo de tus padres, Rose. Lo siento mucho. Eran buenas personas.
- Si, Gracias. Y.. ¿Angie ha venido a verla?
- Vino unos días, bastantes días seguidos. Pero un día, después de una discusión no volvió más.
- ¿No sabe dónde puedo encontrarla?
- Lo último que se es que se iba a mudar a un apartamento mas grande, en Greytown, aquí está la dirección – le entrego un papel escrito- por favor, Rose, si la vez dile que lo siento mucho, y que venga de nuevo.
- Se lo diré. No se preocupe.
Las dos mujeres, diferenciadas por la edad, se despidieron con un abrazo, y Rosalie se fue de ese lugar, en donde antes era Grantville.
Rosalie estaba preocupada por su amiga, no sabía si estaba bien, pero presentía algo muy inquietante sobre ella. Fue largo el viaje pero llego a la dirección. El lugar era un edificio viejo, pero lindo.
- ¿Puedo ayudarla? – pregunto un joven que parecía ser el de la limpieza. El edificio parecía vacio, sin ser por aquel amable pero inquietante joven.
- Si, gracias. Estoy buscando a mi amiga Angela Jackings, creo, más bien, estoy segura de que se mudo hace un tiempo a este lugar.
- La verdad es que no me acuerdo de todos los inquilinos, pero ¿no sabes el número de apartamento? – contesto el joven, aunque ahora estaba algo inquieto.
- Sí, creo que es el 1203- Rosalie vio como el hombre se puso pálido- Escuche, por favor, necesito verla, hace un tiempo que no oigo nada de ella.
- Ahh, no me sorprendería – contesto el hombre con frialdad.
- ¿Por qué? ¿Ocurre algo?
- Lo que le tengo que pedir es que se retire señorita, su amiga no está aquí. Ese piso está vacío. Márchese por favor.
Rosalie sabía que algo no andaba bien en ese lugar, cuando menciono la habitación el hombre se había puesto muy nervioso y asustado, parecía preocupado. Tenía que hablar con él. Rosalie salió del inquietante edificio y se dirigió a una cafetería cercana. Compro café y algo de comer y se sentó en su auto, esperando a que el joven terminara su turno.
No tardo mucho, unas 2 horas aproximadamente. El joven salió y se dirigió a la cafetería. Estaba solo. Rosalie aprovecho la ocasión y se dirigió al café también.
- ¿Se puede? – Le pregunto Rosalie al muchacho, señalándole el asiento de enfrente.
- ¿Otra vez tú? Voy a terminar pensando que te gusto.. Jajajaja
- No me haría tantas ilusiones si fuera tú…
- Muy bien, siéntate – respondió el joven sonriendo.
Rosalie se sentó frente a él, y pidió un café.
- Bueno, creo que me debes explicaciones – empezó Rosalie.
- Ahh, era de esperarse. Sabía que venias a eso. ¿Eres terca no? Ya te dije tu amiga no está ahí. Además, es de buena educación saludarse primero.
- ¡Hola! ¿Cómo estás? ¡Tanto tiempo! Mi nombre es Rosalie ¿y el tuyo? – dijo con tono de burla.
- Jaja, no me parece gracioso. Por cierto my nombre es Nick, Nick Baleys. ¿Y qué explicaciones te debo?
- Algo pasa en ese edificio, lo sé. Se puede sentir.
- ¿Qué ahora eres también médium o algo así? Jajajaja... – Dijo Nick riéndose.
- En serio, Nick. Por favor, hace tiempo que no veo a mi amiga. No es chiste. Temo que le haya pasado algo. Necesito que me digas que es lo que pasa en ese edificio.
- Mira, Rosalie. Yo soy un empleado, simplemente me pagan por lavar pisos, no por preguntar. ¿Entiendes? Yo no sé nada sobre ese edificio.
- ¡Oh! ¡Vamos, Nick! Algo sabes, ¿Me tomas por tonta? Hace bastantes años que estudio leyes y sé cuando alguien miente o no..
- Está bien, está bien abogada. Me declaro culpable jajaja – dijo muy sonriente.
- Ya basta, deja de hacerte el chistoso conmigo. Por favor, Nick, ¡algo debes saber!
- Ok, Ok, está bien. Te diré lo que se. Mi jefe no me cuenta mucho sobre el edificio, es más, rara vez me habla. Pero lo que sé es que tienes razón, algo raro ocurre en ese edificio. Mira, muchas personas vienen a alquilar apartamentos. Pero no sé porque, las que alquilan en ese piso, después de un tiempo se marchan, simplemente se van. Es algo muy extraño ¿no?
- Si, la verdad que sí. Pero cuéntame más.
- No sé mucho, como ya te dije soy empleado, no detective. Pero yo estaba cuando tu amiga fue por primera vez a ese lugar. Cuando entro estaba algo inquieta, algo asustada. Tenía una herida en la mano.
- ¿Una como esta? – dijo Rosalie mostrando su cicatriz.
- ¡Sí! Exactamente igual, ahora eres tú la que me debe explicaciones – agrego el joven sonriendo.
- Es una larga historia.
- Tengo tiempo, no te preocupes.
- Bueno, cuando éramos chicas hicimos un pacto de sangre. – contesto Rosalie resumiendo bastante la historia.
- Bueno, no era tan larga la historia Jaja.
- Y.. ¿Dónde está Angela? – pregunto Rose, tratando de volver al tema inicial.
- No te sabría decir que se marcho, porque nunca la vi irse.
- Pero, ¿eres el único empleado?
- La verdad, si. Siempre vi cuando se marchaban los demás, pero a esa joven nunca la vi irse.
- ¡Quiere decir que sigue en su apartamento! – contesto contenta Rosalie.
- Yo no dije eso, como te informe, no la vi irse. Pero tampoco salir. No supe más de ella. ¿Entiendes?
- ¿Cómo? ¿No revisan si está ahí?
- Es que el jefe no viene casi nunca, y ese piso quedo cerrado. Nunca supe porque.
- ¡¿Y la gente no sabe nada!? – pregunto enojada
- ¡No se Rosalie! ¡No lo sé! Ya te dije, yo no estoy informado de muchas cosas. Tu amiga desapareció y su apartamento se cerró.
- Ok, Gracias. – Rosalie se levanto y se fue.
Nick corrió siguiéndola, y gritando que esperara.
- Rosalie, ¿vas a ir sola?
- Quiero saber la verdad, Nick – dijo ella seria.
- OK, muy bien, me parece perfecto.
- ¿Qué? ¿Me vas a dejar entrar sola?
- No, voy contigo – dijo Nick sonriente.
- ¡No!
- ¿Por?
- Porque no, no quiero que me arruines todo ¬¬
- Mas ya no se puede. Jajajaja Te voy a acompañar igual. No importa lo que digas.
- Ok, está bien.
Los dos quedaron parados en frente al edificio, mirando aquella misteriosa estructura.
- Y.. ¿Qué hacemos? - contesto Nick mirando a Rosalie.
- No lo sé, deberíamos entrar al piso de Angie.
- ¡¿Qué?! ¡Estás loca! Me matarán si mi jefe me ve...
- ¿No dijiste que tu jefe nunca te hablaba?
- Sí, bueno.. pero...
- Pero nada – lo interrumpió Rosalie – tenemos que ir, si o si.
- Pero primero deberíamos preguntar a los vecinos – agrego Nick.
- Sí, me imagino.. Uno de ellos debe ser una vieja loca adicta al café.. y déjame pensar.. el otro vecino debe ser un maniático que se obsesiona por las cabezas de gatos.. ¿no? – dijo Rose burlándose.
- ¡Epa! ¡Ni que fuera tan raro mi lugar de trabajo! Jajaja – dijo riéndose Nick.
- Bueno, basta de bromas. Entremos.
- Si, mami... –contesto Nick sonriendo.
Rosalie lo miro con cara mala y camino hacia la puerta de aquel extraño edificio.
Nick la siguió. Subieron los pisos hasta llegar al piso anterior al de Angela. Golpearon la puerta y esperaron. Se abrió, al principio un poco, solo se vieron los ojos de esa persona, pero, cuando reconoció a Nick, abrió rápidamente para recibirlos.
- ¡Ah! ¡Nick! Jaja.. que susto me has pegado, pasen, pasen.. ¿Veo que eres rápido eh? ¿Otra noviecita tuya? Jaja – dijo el hombre gordo, mayor que Nick, con cara de feliz cumpleaños.
- Hola Jack.. No es mi novia – se apresuro a decir Nick- “señorita gruñona” es una invitada que acabo de conocer..
- Hola mucho gusto, mi nombre es Rosalie – dijo ella mientras le estrechaba la mano a Jack, y con el otro brazo le pegaba un codazo a Nick, quien emitió un quejido seguido por algunas palabras como “bruja” o “aii” mientras se arrodillaba en el suelo fingiendo un dolor agonizante.
- El gusto es todo mío – dijo Jack- vamos, Nick. Deja de hacer payasadas y entra Jajajaja
La habitación era muy acogedora, tenía una gran sofá en frente a la pequeña televisión. Jack les hizo un gesto de que se sentasen en el sofá, mientras él iba a la cocina por algo de té. Las paredes estaban cubiertas de posters y cuadros sobre Sabina, al parecer Jack era un gran admirador. En una repisa cerca de la puerta había un montón de discos, de los que seguramente la mayoría eran de este cantante español.
Nick, quien estaba sentado al lado de Rosalie, se frotaba su estomago, en donde había aterrizado el codazo de Rose.
- Ya vasta Nick, no seas tan aparatero, no es para tanto.. – le dijo Rosalie riéndose a escondidas.
- Jajaja, no es nada gracioso.. la verdad si se me quiebra una costilla tu pagas los gastos del medico.. – dijo Nick mirándola.
- No seas tan bobo Nick, primero: no te pegue en las costillas, y segundo: aunque te quebrara no gastaría ni un centavo.. jajaja – agrego Rosalie.
Nick estaba a punto de defenderse verbalmente cuando llego Jack de la cocina con una bandeja con té y galletas.
- Bueno, bueno, bueno.. Aquí traigo la comida – dijo Jack sonriente, mientras apoyaba la bandeja en la mesita en frente al sofá.
- Gracias, esta delicioso – dijo Rose tomando un sorbo de té.
- Me alegra que te guste, a Nick no le gusta mi té, dice que le pongo mucha agua – dijo mirándolo con cara de burla.
- Ese té es espantoso Jack, ya te dije, deberías pensar en otra cosa.. Jaja – dijo Nick mientras tomaba casi todo su chocolate caliente – Lo único que te queda rico es el chocolate, jajaja.
- Siempre igual tu ¿no, Nick? Pobre de Emily, aguantarte…
Rosalie miro con cara extrañada, “¿Quién es Emily?” Pensó “¿Será la novia? .. De todas maneras no me importa” dijo tratando de disimularse a sí misma los celos.
- Jack.. Emily y yo ya no somos nada.. entiéndelo – dijo Nick mientras devoraba una galleta.
- Jajajaja, perdón casi te armo lio con la pretendiente.. – dijo mirando a Rosalie.
- ¿Yo? Jajajaja por favor.. – dijo algo nerviosa.
- Si, ¿Ella? POR FAVORR.. – agrego Nick burlándose.
- Jajajaja, no te preocupes Rosalie, Nick es bobito pero es un buen hombre..
- Ya lo creo .. –dijo ella.
- ¿Lo de buen hombre? – pregunto Nick esperanzado.
- No, lo de bobito.. jajaja
Jack y Rosalie se rieron, mientras Nick los miraba con cara de pocos amigos.
- Bueno, ¿A qué se debe esta hermosa visita chicos? – dijo cambiando de tema Jack.
- Como verás Jack, señorita “quiero ver a mi amiga ya!” ha venido a preguntarte sobre la chica del 1203.. – dijo Nick burlándose de Rosalie.
- Ah, bueno, Nick. Sabes lo que pasa con ese apartamento.. Seguro se mudo como los demás.. – dijo algo nervioso Jack.
- Sí, pero lo que pasa es que señorita “terca” no me cree.. – dijo riéndose Nick.
- ¡Tú me dijiste que no sabias si se había mudado! – saltó Rosalie.
- Corrección abogada, yo te dije que no la vi irse, pero tampoco salir a la luz del sol. Por lo que tengo entendido, el ser humano (osea nosotros) necesita de la luz solar. – dijo Nick tratándola como una boba..
- No te hagas el chistoso – dijo seria Rosalie – Esto es serio chicos, no he visto a mi amiga por años.
- ¿No crees en la posibilidad de que no quiera verte más? – dijo Nick riéndose.
- Ya basta Nick – agrego Jack - ¿No ves que de verdad está asustada y preocupada?
- ¿Que ahora todos están contra mí? Bueno está bien, me tranquilizo.. – dijo al ver las caras de sus colegas.
- Jack, ¿sabes algo de Angela? – dijo Rosalie ignorando a Nick.
- La verdad, es que los primeros días que la conocí, era muy social.. Una chica muy alegre y dedicada a su trabajo, creo que estudiaba artes, siempre la veía comprar pintura y demás.. – contesto Jack.
- ¿Pero qué paso con ella?
- Un día la vi empacando.. creo que se quería mudar.. no sé porque.. pero parecía asustada, le ofrecí mi ayuda pero dijo que estaba bien. Luego no apareció más. Sus cosas no estaban, pero nadie la vio irse.. Al final cerraron esa habitación.
- Ahh, que extraño.. – dijo Rosalie muy inquieta.
- ¿Ves? Te dije que algo raro pasa en este edificio – dijo Nick dirigiéndose a Rosalie.
- Este lugar es muy raro – dijo susurrando Jack- y mas esa habitación, por favor, por su seguridad no se acerquen a ese lugar.. Es muy extraño.
- ¡Pero tengo que encontrar a mi amiga! Jack, que pensarías si te dijera que siento su sufrimiento a diario, que siento sus emociones, sus alegrías y tristezas.. lo siento.. todo desde aquella noche en que hicimos el pacto de sangre, estamos conectadas.. no importa la distancia, unidas por siempre y para siempre. – dijo Rosalie rompiendo a llorar.
- Tranquila Rose, la vamos a encontrar – dijo Nick abrazándola.
Nick era un buen chico, siempre alegre, divertido. Le ponía un toque gracioso a la situación, pero también sabía apoyarte y ayudarte en cuanto lo necesites.. Era una persona cariñosa, tierna pero firme en pensamientos. Cuando la abrazo, Rosalie se sintió mucho mejor, era como si un ángel le tomara la mano y la ayudara a seguir adelante.. ¿Sería amor? ¿Estaría enamorándose de aquel gracioso y cariñoso chico? Pero no tenía tiempo para el amor, sentía que debía ayudar a su amiga tan pronto sea posible..
- Gracias, Nick.. Por todo, por apoyarme y por venir conmigo – le dijo Rosalie mirándolo a los ojos.
Hubo un silencio (algo inquietante para los dos) hasta que, como siempre, Jack rompió el hielo..
- Vaya.. la verdad que tú historia es muy interesante.. yo no creía en ese tipo de cosas hasta que oí la historia de un conocido mío..
- ¿Qué le paso? – pregunto Rosalie alejándose un poco de la atmosfera inquietante que se formo cuando Nick se acerco y la abrazo..
- Bueno, no me gusta hablar de temas paranormales porque la verdad le temo mucho a lo desconocido, pero, un amigo me conto que hace mucho tiempo atrás el se mudo a un edificio nuevo, muy lindo y grande.. Pero las cosas no marcharon bien – dijo Jack algo nervioso.
- ¿Qué le ocurrió? – pregunto Nick más interesado en la historia.
- Bueno, -agrego Jack susurrando – al parecer en ese apartamento en el cual se mudo se había muerto un anciano muy malvado, había matado mucha gente.. Y... a mi amigo se le apareció el espíritu de ese acecino.. dice que todas las noches lo esperaba en el cuarto al lado de la ventana con un cuchillo en la mano y le decía: “shhh.. ¿puedes oír las gotas de sangre caer?” mi amigo quedo tan traumado que no se puede quedar solo ni un segundo..
- Vaya, eso sí que cuesta de creer.. ¡qué horrible! – dijo Nick.
- ¿Y si algo parecido le paso a Angela? ¿Y si se le apareció un acecino y la atrapo? ¡No quiero ni pensarlo! – dijo angustiada Rosalie.
- Ya, Rosalie.. No sabemos, a lo mejor está perfectamente bie..
Pero Rosalie lo interrumpió en seguida:
- ¡No, Nick! ¡No! ¿¡Cómo puede una persona que desaparece así nomas estar perfectamente bien?! – dijo enojada y preocupada.
- Bueno, Rose.. no sabemos si desapareció .. – dijo serio Nick.
- ¡Esto es increíble! ¡Lo que me faltaba! ¿¡Ahora no me crees!? Afff! – dijo Rosalie alterada mientras se paraba y salía del apartamento..
Estaba muy asustada y preocupada, no sabía qué hacer..
- Oye, Nick .. te necesita.. y no te hagas el bobo que conozco tus miradas.. sé que te gusta Nick.. pero esa no es la manera de ayudarla, debes confiar en ella y tratar de ayudarla en todo lo que necesite – le dijo serio Jack.
- Es solo una amiga mas Jack, solo es que no la puedo ver mal.. –dijo Nick afligido – ahora vengo..
Nick salió en busca de Rosalie, quien estaba al lado de la puerta del apartamento de Jack..
- Rose.. perdóname, no quise lastimarte, es que con todo esto y verte mal a mí también me pone nervio..
Pero algo no lo dejo terminar su oración.. Cuando vio el rostro de Rosalie quedo petrificado, no se podía mover.. Rosalie no estaba llorando, estaba aterrorizada.. Como si hubiera visto “un fantasma” pensó Nick. De repente Rosalie se desmayo, cayó como un cuerpo muerto..
- ¡Rose! ¡¿Qué te paso?! ¡Rose! – dijo Nick tratando de hacerla reaccionar.
Nick la llevo para adentro en brazos y la acostó en el sofá.
- ¡¿Qué le paso?! – pregunto aterrado Jack.
- ¡No lo sé! ¡cuando fui a hablar con ella estaba asustada! Y de repente ¡se desmayo! – Nick estaba como loco, intentó calmarse pero no pudo.
- Calma Nick, tenemos que darle algo.. – dijo Jack
- ¡no me puedo calmar! ¡Rose no reacciona! – grito Nick.
- Respira entrecortadamente – dijo Jack al poner su mano en la nariz de Rosalie.
- ¡¿Qué carajo le pasa Jack?! ¿¡Qué carajo pasa con este lugar?! – dijo sobresaltado Nick.
- ¡Tranquilo Nick! ¡Tranquilo! ¡ No se qué pasa en este lugar! Pero eso no es importante ahora, lo importante es ver que siga respirando.. – dijo algo nervioso Jack.
- Te juro que si le pusiste algo a ese endemoniado té … te juro que.. – dijo Nick mirando a Jack enojado.
Pero Jack lo interrumpió..
- ¿¡No ves lo que estás diciendo?! ¡Tranquilízate Nick! ¡Como me crees capas! ¡Por Dios! ¡Cálmate! – dijo parándose Jack.
- Está bien.. – dijo respirando hondo, tratando de tranquilizarse – uhh.. está bien.. ¡¿qué hacemos?!
- Esperar – dijo paciente Jack – solo esperar.
- ¡Esperar a que! ¡¿A que se muera?! – dijo Nick.
- ¡No!¡ A que despierte! – grito Jack dando el aviso a Nick de que termine con el histeriquismo.
- OK.. – dijo Nick sentándose nervioso.
Rosalie estaba pálida, parecía enferma. Apenas podía respirar y no se movía ni un poco.
De repente, empezó a moverse.. Parecía que se hiba a despertar, pero ocurrió algo inesperado, su pecho empezó a subir y bajar.. Se retorcía.. Estaba convulsionando..
- ¡Rosalie! ¡Dios Jack! ¡¿Qué le pasa?! – dijo parándose Nick asustado mirándola y tratando de que se tranquilizara.
- ¡Dios mío! ¡No lo sé Nick! –dijo Jack.
- ¡Haz algo Jack! ¡Llama a un medico! ¡o dale algún medicamento! ¡pero has algo! – grito Nick aterrado mientras la sostenía de los brazos intentando que reaccionara.
- ¡Menuda mierda! – dijo Jack mientras corría hacia el botiquín del baño.
- ¡No Rose! ¡Por favor, no te vayas!¡Reacciona! – Le gritaba Nick en un pobre intento de hacerla despertar.
Parecía que cada segundo que transcurría se llevaba la vida de Rosalie, su último respiro, su aire.. Su alma.. No paraba de convulsionar y le costaba mucho a Nick mantenerla en el sofá.. Rosalie se estaba muriendo.. Su vida se iba.. Cada segundo podía ser su último respiro.. Su último momento de vida..
- ¡Rápido Jack! ¡Por favor Rose no te mueras te lo pido! – gritaba Nick con los ojos y cachetes húmedos y llenos de lágrimas - ¡Jack! ¡Rápido! ¡REACCIONA ROSALIE! ¡Jack se me muere! ¡se me muere Rosalie!
Jack llego con una extraña botella y una cuchara. Rápidamente volcó sobre la cuchara un líquido muy espeso y oscuro que provenía de la rara botella que había sacado del botiquín. Nick le abrió la boca a Rosalie y la sujeto con fuerza, hasta que el líquido entro hasta su garganta...
- ¡Qué es eso! – pregunto gritando Nick – ¡No funciona!
- ¡Tranquilo ya va a causar efecto! – grito Jack.
De repente, Rosalie se empezó a tranquilizar, volvió a respirar normalmente, y las convulsiones cesaron. Sus signos vitales estaban normales, de nuevo.
- Tranquilo Nick, calma.. ya paso.. ahora se encuentra bien.. y dentro de un ratito se va a despertar.
- ¿Qué era ese líquido? – pregunto un poco más calmado Nick.
- Es una especie de tranquilizante, creado por mis ancestros de la tribu .. ¿te acuerdas que te conté sobre ellos?
- Sí, que eran curanderos..
- Exacto, mi padre desde chico me enseño algunas mezclas y remedios – dijo Jack
- Gracias Jack, de verdad muchas gracias.. – dijo Nick.
No paso mucho tiempo cuando Rosalie se despertó, abrió los ojos lentamente y algo mareada se enderezó en el sofá.
- ¿Qué me paso? – pregunto con voz débil mientras se tocaba la cabeza.
- ¡Rosalie! Que susto nos has pegado.. ¿¡que te paso afuera?! – dijo sobresaltado Nick.
- No lo sé.. no recuerdo mucho.. sé que me marche hacia afuera y.. no sé.. no recuerdo-
- Intenta recordar Rose.. – dijo Nick
- Tranquilo Nick, aun está demasiado mareada y exhausta como para recordar.. iré por algo de azúcar..
- Ahh.. no sé que me paso.. me siento muy cansada – dijo Rosalie.
- Cuando saliste yo te fui a buscar, y te encontré aterrada, y de repente te desmayaste.. ¡y luego empezaste a convulsionar! ¡casi te mueres! – dijo Nick.
- Ohh.. vaya.. no me acuerdo de nada.
Jack volvió de la cocina con un vaso de jugo y galletas.
- Toma Rosalie, te sentirás mejor.. seguramente te haya bajado el azúcar después de todo esto – dijo Jack mientras le acercaba la bandeja de comida.
- Gracias..
- ¿Segura que no recuerdas nada? ¿absolutamente nada? – le pregunto Nick.
- Había una voz.. – dijo Rosalie algo débil.
- ¿Una voz? ¿Conocida? ¿Qué te decía?
- Parecía.. creo que.. estoy segura que era de Angela.. – dijo un poco asustada.
- ¿de Angela? ¿Qué te dijo? – pregunto Nick.
- Me decía: “cuidado Rose, aléjate... El mal se disfraza de inocencia...” algo así.. –dijo mareada Rosalie.
- “el mal se disfraza de inocencia”... ¿que querrá decir con eso? – pregunto Jack pensativo.
- No lo sé, pero a mí me preocupa más la parte de “aléjate” y “cuidado” … - dijo Nick.
- También recuerdo una imagen.. –añadió Rosalie- si, la recuerdo..
- ¿Cómo era? – pregunto interesado Nick.
- Era una niña.. no se le veía el rostro.. tenía el pelo castaño.. y estaba de espaldas.. mirando hacia una luz muy intensa que había detrás..
- Wow, eso si da miedo... – dijo Jack asustado.
- Esa niña... ¿Te dijo algo? – pregunto Nick intrigado.
- No, nada. Simplemente miraba la luz esa..
- Bien, será mejor que nos vayamos, se está haciendo tarde. – dijo Nick.
- ¿Tienes lugar donde quedarte Rosalie? – pregunto Jack.
- Emmm.. la verdad..
La interrumpió Nick.
- Se va a quedar en casa.
- ¿en serio? – pregunto Rosalie.
- Si, ya que no tienes otro lugar a donde ir.. –dijo Nick sonriente.
- De acuerdo… pero dormimos en camas separadas ¬¬ - dijo rápidamente Rosalie.
- Si, señora – dijo Nick riéndose.
- Eso lo tengo que ver Jajajaja –agrego Jack burlándose de las caras de ambos.
- Bueno, vamos.. –dijo Nick mientras tomaba su abrigo.
- Adiós Jack, gracias por todo – se despidió Rosalie.
- Nos vemos Jack – dijo Nick.
- Chau chicos.. no se olviden, cualquier cosita estoy aquí.
Nick y Rosalie se marcharon de aquel inquietante edificio y se dirigieron a la humilde casita de Nick. La casa no quedaba muy lejos, era pequeña pero era muy linda, y tenía mucha tecnología para su tamaño.. Estaba bien decorada y muy prolija, eso le extraño a Rosalie, ya que Nick parecía ser la persona más desordenada del mundo, pero las pruebas demostraban lo contrario. La sala era la habitación más grande, y más llena de cosas, había muchos muebles i repisas llenos de discos de música y recortes de diarios. Rosalie se pregunto que decían esos diarios, así que se acerco. “Campeón de natación nacional, Nick Christopher Baleys”.
- No me contaste que eras campeón de natación.. – dijo Rosalie mientras miraba atentamente la foto del diario. Estaba Nick algo más joven levantando una gran copa reluciente.
- “Era” campeón. – dijo Nick.
- Acá dice que te retiraste.. ¿se puede saber porque? – pregunto muy intrigada Rosalie.
- Este.. bueno… un incidente familiar.. – dijo Nick bajando el tono de voz.
- ¿Te paso algo a ti? – pregunto aun más intrigada.
- No, no.. ojala hubiera sido yo.. pero fue a mi hermana.. – dijo Nick.
- No sabía que tienes hermana.. ¿Qué le paso? Digo, si no te incomoda decírmelo – le dijo Rosalie.
- No tengo hermana, tenia hermana – dijo con voz entrecortada- se… ahogó hace mucho tiempo atrás, fue un accidente.. no sabía nadar, le dijimos que no se acercara a la piscina mientras no estábamos, pero lo hizo.. y.. ocurrió. Vivíamos en ese edificio.
Nick estaba deprimido, se notaba bajoneado y era obvio que no le gustaba hablar de eso, pero a veces es mejor hablarlo que retenerlo dentro nuestro.
- ¿Es esa de la foto? – pregunto Rosalie señalando una foto en la cual se veía a una niñita muy linda de pelo castaño claro sonriendo.
- Si, se llamaba Rachel... Tenía 8 años cuando ocurrió... – dijo Nick con la cabeza baja.
- Lo siento tanto, Nick – dijo Rosalie abrazándolo.
- Gracias, Rose.
Esa noche, Nick durmió en el sofá, mientras que Rosalie durmió en la cama de Nick. Ella no la paso muy bien en la noche, tuvo el mismo sueño de siempre, sobre su niñez en Grantville. La verdad odiaba ese sueño, la ponía nerviosa, muy nerviosa.
A la mañana siguiente decidieron que ese mismo día deberían entrar al apartamento, por más que sea duro, o riesgoso Rosalie estaba dispuesta a descubrir la verdad, y Nick estaba dispuesto a acompañarla a donde vaya.
- Buen día, perezosa.. Jaja – dijo Nick mientras aprontaba café, mirando a Rosalie quien recién se había levantado.
- Buen día, Nick – respondió Rosalie casi sin energías.
- ¿Dormiste bien?
- No, la verdad que no dormí casi nada.. soñé el mismo sueño de siempre.. el del pacto de sangre.. – contesto Rosalie mientras se servía café.
- Yo tampoco dormí muy bien que digamos, ayer... ayer... soñé con Rachel – dijo Nick bajando la cabeza. Siempre que hablaba de su hermana se ponía así, bajaba la cabeza y le costaba hablar.
- ¿Qué soñaste? – pregunto Rosalie.
- Soñé... soñé que ella me.. hablaba. Me decía, que la ayudara... – respondió entrecortadamente Nick.
- ¿Ayudarla en qué?
- No lo sé – dijo Nick.
Después de desayunar salieron a caminar un rato, tenían muchas cosas en que pensar; los dos. Rosalie estaba confundida, sentía algo por Nick, pero.. No quería aceptarlo. Además, ¿y si él no siente lo mismo? ¿O si de verdad anda con esa tal Emily? ¿Rosalie se arriesgaría a confiarse? De todas maneras, cuando hallaran a Angela se terminaría todo.. Rosalie se iría de nuevo a Sunville mientras que Nick se quedaría en Greytown..
- Oye Rose, la verdad es que nos hicimos buenos amigos muy rápido ¿no?... digo, la verdad que no hace ni 3 días que nos conocemos y, bueno.. nos llevamos muy bien – dijo Nick algo nervioso.
- Si.. pero ¿porque me lo dices? – pregunto intrigada Rosalie.
- No, por nada en especial.. solo quería que sepas que.. bueno por si nos llegara a pasar algo en ese edificio (dios quiera que no) pero, quiero que sepas algo.. – Respondió algo nervioso.
- Dime..
- Bueno, que.. que.. te quiero mucho, Rose – Respondió Nick mirándola a los ojos. Un extraño brillo surgió en los ojos de Rosalie, como de alegría. Pero luego agrego rápidamente- … como una amiga.
El brillo de los ojos de Rosalie desapareció, tal vez porque no era lo que esperaba escuchar después del “te quiero mucho, Rose” ..
- Ah, sí claro.. yo también Nick.. – respondió Rosalie algo desanimada.
- Bueno, basta de charla, debemos ir… - concreto Nick.
- Ok.. estoy lista.
Se encaminaron hacia la casa de Nick, en busca de linternas (por si no había luz) y una palanca (que Nick sugirió llevar). Guardaron todo en el bolso de Rosalie y se pusieron en marcha hacia aquel extraño edificio.
Llegaron muy pronto, ya que no quedaba muy lejos. La enorme estructura los miraba amenazante, y en frente a ellos aquella grande y vieja puerta que daba la entrada hacia un lugar bastante raro. Nick entro primero.. Fue hasta su oficina (muy pequeña y llena de desorden). Como no eran sus horas de trabajo la caja donde se encontraban todas las llaves estaba cerrada, así que Nick tomo la palanca y con bastante forcejeo la abrió.
- ¿Para eso querías la palanca? – pregunto Rosalie indignada.
- Vaya, pero que chica más inteligente.. ¿Cómo te diste cuenta? – le dijo Nick burlándose.
Rosalie le pego un codazo y siguieron su camino, subieron por las escaleras hasta el piso de Angela, el que estaba cerrado con un candado bastante grande, y de él, colgaba un cartel que decía: “Apartamento Cerrado”. Era muy raro, ya que todas los apartamentos estaban cerrados en aquel piso. Nick intento abrir el candado, pero no pudo. Estaba demasiado oxidado y viejo. Intento tantas veces hasta que al fin el candado se abrió. Ahora el problema era la puerta, estaba trancada, ya que las bisagras eran muy viejas y la puerta no se había abierto hace un buen tiempo. Nick empujo con todas sus fuerzas hasta que le dijo a Rosalie..
- ¿Podrías echarte un poco hacia atrás?
- ¿Qué vas a hacer? – pregunto Rosalie alejándose.
Pero ya sabía la respuesta, Nick levanto su pierna derecha y golpeo la puerta en el medio con todas sus fuerzas dirigidas en su pie. La puerta crujió y se abrió al toque, una capa de polvo se desprendió del suelo y las paredes y los rodeo por unos segundos.
- Vaya.. este lugar sí que está abandonado – dijo Nick mientras tocia y agitaba su mano para correr aquel detestable polvo.
- Si.. parece que ha estado vacio durante siglos.. – corroboro Rosalie quien tocia aun mas.
Los dos entraron con mucho cuidado, era un apartamento algo oscuro, pero se veía bien. Nick entro primero, tranquilo pero atento y atrás lo siguió Rosalie, pero cuando puso su primer pie dentro de la habitación, sintió algo muy extraño, sintió como si un aire frio le recorriera todo su cuerpo internamente.. Algo siniestro, y la picazón en su cicatriz era peor que nunca, no sabía porque.. Pero de algo estaba segura, alguien o algo no la quería en ese lugar.
El lugar estaba completamente lleno de telarañas en el techo y muchísimo polvo. La verdad cualquiera diría que nadie ha vivido allí durante muchos años. Pero los dos sabían que Angela había estado allí, no hace más de 1 mes y medio atrás. Pero, estaba todo vacio, ¿donde estaban sus cosas? No había nada.. Angela no podía estar ahí, seguramente se había mudado. Nick se había adelantado, había entrado en la cocina.. Mientras que Rosalie miraba la sala bastante amplia pero vacía.
- ¡Oye, Rose! ¡ven a ver esto! – grito Nick.
- ¿Qué paso? – dijo Rosalie mientras se dirigía a la concina.
- Mira… - respondió el mientras señalaba unos tres cuadros que se encontraban encima de la mesa.
- Son hechos por Angela.. Los ha pintado ella.. – contesto algo asombrada Rosalie.
- Sí, pero mira los dibujos.. – dijo él, había tomado uno y le señalaba el retrato..
En el cuadro, se exhibía una pequeña niña que parecía tener siete u ocho años, de pelo castaño claro, medio pelirrojo y sonriendo.
- Es ella.. –dijo Rosalie más asombrada aun- es la niña de mi sueño..
- ¿Segura? – dijo Nick nervioso.
- Si, si.. mira, en este también esta – dijo Rosalie tomando el segundo cuadro que se encontraba encima de la mesa – ¡y en este!
Los tres cuadros mostraban a la pequeña pero inquietante niñita, en distintos lugares, claro. El segundo mostraba una habitación de la casa, parecía ser la sala, y en una puerta estaba la pequeña saludando muy contenta. En el tercero aparecía una luz blanca a un lado, y al otro.. El perfil de aquella niña.
- Estoy segurísima que es ella la de mi sueño.. – afirmo Rosalie.
- Que.. que.. extraño – dijo Nick algo nervioso.
- ¿El qué?
- Que yo estoy segurísimo.. de que .. es.. Rachel.. mi hermana.. – dijo Nick mirando los cuadros con miedo.
- ¿Cómo que tú hermana? – pregunto nerviosa Rosalie.
- Si.. es ella.. es Rachel.. – respondió asustado- solo nos queda decir… que .. tú amiga… bueno.. tu amiga veía a Rachel…
Los dos quedaron congelados, no podían hablar.. Estaban muy asustados. Quedaron quietos, mirando los cuadros, sin si quiera mover los ojos. En ese instante, Rosalie oyó una voz, una voz que la llamaba.. Pero esa voz no era conocida.. No era de Angela, era de una niñita, y estaba segura que era Rachel. “Rosalie” “Rosalie” “vete, no hay nada que hacer aquí..” “Sálvate… a ti y a Nick..” decía la voz. Nick miraba a Rosalie con asombro, ya que el no podía oír la voz.. Pero si veía la cara de miedo que tenia ella.
- Rose… ¿te pasa algo? – pregunto.
Le costó reaccionar, pero al final contesto..
- He odio una voz, Nick.. creo que era de tu hermana..
- ¿Mi hermana? ¿Qué te decía, R ose?
- Me dijo.. que me alejara.. que me salvara.. y a ti también.. – respondió ella.
- ¿salvarse? ¿de qué? – pregunto Nick.
- No lo sé.. pero algo malo pasa en este lugar.. –dijo asustada.
- Será mejor que nos vayamos.. – dijo Nick.
- Si.. Angela no está aquí.. – dijo ella.
Se marcharon tan pronto como pudieron de aquel raro apartamento y se dirigieron hacia la casa de Nick. No se habían dado cuenta de que estaba anocheciendo.
Cuando llegaron a la casa de Nick los dos estaban aterrados. ¿Qué pasaba con aquel apartamento? ¿Porque tenían que salvarse? Mejor dicho.. ¿De qué? Nick y Rosalie estaban más enredados que nunca.. Y ahora no tenían más remedio que pensar. Se sentaron en el sofá y quedaron en silencio por varios minutos.
- No lo entiendo.. – dijo Nick.
- Yo menos.
- ¿Qué tiene que ver mi hermana con todo esto? – pregunto enojado Nick.
- No lo sé.. pero al parecer nos quiere ayudar. – dijo Rosalie.
Hubo un silencio.. Rosalie miraba a Nick, quien estaba con la cabeza baja mirando una tarjeta que tenía en sus manos.
- ¿Qué es eso? – pregunto Rosalie, fijando su atención al pedazo de papel.
- Es una dirección.. la encontré en la mesa de la cocina..
- ¿una dirección? ¿de qué lugar? – pregunto intrigada.
- Es la dirección del apartamento de Angela.. no entiendo por qué tenía su dirección escrita.. – dijo Nick, quien no había levantado la cabeza ni por un segundo.
- Ah..
Hubo un silencio muy incomodo para Rosalie, ella sabía que Nick estaba mal.. No había superado lo de su hermana, en más, dudaba mucho de que algún día lo superara. Perder a una hermanita chica con semejante accidente es terrible, incluso aunque hayan pasado años del acontecimiento.
- Oye, Rose..¿te acuerdas lo que te dije esta mañana? – pregunto Nick. Rosalie empezó a pensar “hay no.. ahora me va a decir que somos solo amigos y que entre nosotros no pasa nada.. igual.. ¿a quién le importa?” pero a ella si le importaba, y mucho.
- Si..
- Bueno, no es todo lo que te quería decir.. de hecho no era nada que ver a lo que te quería decir… pero no sé.. me dio miedo decírtelo.. – dijo Nick.
- Vamos Nick, sabes que puedes confiar en mí.. – dijo Rosalie tomándolo de la mano.
- Si lo sé.. bueno.. lo que te quería decir es que.. que.. – pero el timbre sonó.. eso indicaba el fin de la conversación. – Afff…
Nick se levanto y abrió la puerta..
- ¡Hola Cris! – sonó una voz del otro lado de la puerta.
- ¿E.. E.. Emily? – tartamudeo Nick, quien estaba mas pálido que la porcelana blanca.
- ¿Cris? – pregunto algo indignada Rosalie. - ¿Por qué Cris?
Pero nadie le contesto. Una rubia con el que parecía ser el cuerpo perfecto, una remera bastante escotada blanca, unos jeans demasiado ajustados, tacos y un bolso fucsia casi fluorescente entro a la casa sin que Nick dijera ni “adelante” o “pasa”.
- Vaya, -Cris.. veo que no te cuesta mucho mantener ordenado tu casita sin mí.. – dijo la rubia llamada Emily.
- ¿Q- Q- Que haces aquí? – pregunto Nick mientras la miraba con cara de perrito faldero.
- ¿No puedo visitar a mi pareja? – pregunto Emily mientras se sentaba en una silla y cruzaba las piernas.
- EX pareja querrás decir.. – dijo rápidamente Nick al ver la cara de asombro de Rosalie.
- ¿Tan rápido te olvidas de mi, Cris?
- No me digas Cris – dijo él con tono cortante.
- Ok, Nick Christopher Baleys.. ¿así te gusta más? – dijo ella mientras mostraba sus perfectos dientes en una sonrisa.
- ¿Qué haces aquí? – pregunto de nuevo Nick.
- Primero me voy a presentar, porque veo que no tienes la cortesía de hacerlo tú mismo, Cris. – dijo Emily mientras se paraba y se dirigía hacia Rosalie quien se paró de inmediato.
- Hola, ¡mucho gusto! Mi nombre es Emily, Emily Grants.. y tú eres.. – dijo Emily mientras le estrechaba la mano a Rosalie, quien aun tenía una cara de asombro dibujada en su rostro.
- Hola, soy.. – pero Nick la interrumpió.
- Ella, es Rosalie.. Mi novia.. – se apresuro a mentir Nick.
La sonrisa de Emily se borro en seguida de su rostro.
- Tu.. ¿novia? – pregunto algo sorprendida y celosa Emily.
- ¿Tu novia? – le pregunto por lo bajo Rosalie a Nick.
- Exacto.. mi novia.. y.. ¿Qué se te ofrece Emily? – dijo él con un tono triunfante.
- Oh.. nada.. era.. solo, bueno.. yo solo quería ver, que estuvieras bien.. y .. pasar a saludarte.. Nick – dijo Emily tímida y avergonzadamente mientras se olvidaba del “Cris” .
- Me parece bien – dijo Nick sonriente.
- A ver.. ¿en serio son novios ustedes chicos? – miro extrañada Emily quien había quedado atónita.
- Si.. – dijo Rosalie, quien recién se recuperaba del shock.
- A ver demuéstrenlo – dijo al rubia celosa.
- No.. es necesa.. – dijo Rosalie.. pero algo no dejo que terminara la frase..
Nick se acerco rápidamente hacia ella y le dio un beso que duro unos cuantos segundos.. Al principio Rosalie se sintió en las nubes.. Se sentía extremadamente feliz. Cuando el beso termino (bruscamente claro) Rosalie lo miro asombrada.
- ¿Q- Q- Que haces? – susurro Rosalie.
- Tu solo sígueme la corriente.. – respondió Nick.
- Wow.. vaya.. bueno, al parecer son pareja.. Jaja.. este.. bueno Cris.. digo Nick.. ¡qué diablos! ¡Felicitaciones! – dijo Emily con la sonrisa mas falsa que Rosalie había visto, y con una muy grande cara de celos.
- Gracias – dijo Nick contestando por los dos.. ya que Rosalie seguía atónita por el exageradamente largo beso que había recibido de la nada.
- Bueno, Nick.. la verdad me alegro mucho por ti.. y.. bueno.. me tengo que ir.. me.. me.. me esperan en otro sitio – dijo la rubia muy seria mientras se despedía con un beso en el cachete de ambos y cerraba la puerta detrás de ella.
Nick miro a Rosalie quien todavía no reaccionaba. Se había sentado en el sofá con los ojos fijos en la puerta. Hubo mucho silencio hasta que por fin Nick se sentó a su lado y dijo:
- Oye Rosalie.. perdón si te ofendió el beso.. es que si no no nos la quitábamos más de encima.. Jaja – se rio forzosamente en un vago intento de romper el silencio.
- No pasa nada.. Nick – dijo Rosalie colgada en sus pensamientos.
- ¿En serio? ¿No te vas a enojar? ¿Ni pegarme? ¿Ni gritarme? ¿Ni insultarme? – pregunto Nick sonriendo – eso quiere decir… que… te gusto.
Esa fue la frase que despertó a Rosalie. Levanto la cabeza y lo miro como para matarlo.
- ¿Pero qué dices? – dijo enojada Rosalie mientras no podía evitar ponerse roja y sonreír.
- Jajajaja.. tranquila era una broma.. jajaja – dijo Nick riéndose.
- Ya lo sé.. – dijo enojada Rosalie.
- Pues avísale a tu cara.. esta roja como un tomate.. jajaja – dijo Nick tentándose tanto que se cayó del sofá.
- Estoy perfectamente bien.. es .. por el calor – dijo ella – además, ¿quien dijo que no te iba a pegar? – y lo empujo con el pie haciendo que se cayera más todavía.
Esa noche como siempre durmieron separados. Rosalie no durmió nada bien.. Tuvo un sueño muy extraño.. No era la misma pesadilla de siempre.. Era peor. En el sueño aparecía su amiga Angela en aquel raro apartamento, estaba llorando y Rosalie le preguntaba que le pasaba, pero ella solo la miraba y lloraba.. No le hablaba.. No respondía.. De repente, detrás de Angela apareció la misma niña de su sueño en la casa de Jack.. La niña que según Nick era Rachel. Rosalie le preguntaba que quería de ella, porque le hablaba y donde estaba su amiga.. Pero Rachel se acerco a ella, la abrazo y luego le dijo: “Abre los ojos, Rose.. El mal se viste de inocencia.. Por favor.. Dile a Nick que me ayude, el sabe cómo.. Y en cuanto a tu amiga.. Solo tú puedes salvarte..” Rachel desapareció, se esfumo. Angela también.. Y todo el escenario cambio. Ahora parecía ser el mismo edificio, el mismo apartamento pero muchos años atrás.. Mostraba a un niño, un pequeño niñito que era mayor que Rachel.. Tendría diez años, once máximo. Estaba jugando con sus juguetes cuando de repente apareció su madre.. Quien traía un plato con comida en una bandeja.. Pero antes de dársela al niño, le puso un extraño polvo negro en ella. El niño no la vio.. Nadie la vio… excepto Rosalie.. En seguida se dio cuenta de lo que era ese polvo. Cuando el niñito comió la comida empezó a convulsionar y a toser muy fuerte.. La madre camino lentamente hacia la cocina, tomo el teléfono, disco un numero y en unos segundos cambio su tranquila voz por un desesperado y triste tono. Cuando por fin llegaron unos médicos el niño se encontraba tirado en el suelo, boca abajo y su madre, llorando a su lado. Todos creyeron que había sido un accidente, todos menos Rosalie que sabía lo que había pasado en realidad. Fue el sueño más raro que había tenido, y lo que era peor aun no entendía que significaba. Cuando se levanto de mañana, como siempre Nick ya se había levantado, y estaba tomando café cuando Rosalie le conto todo su extraño e inquietante sueño.
- Vaya, sí que es extraño.. la verdad no se que nos quiere decir.. – dijo Nick muy pensativo.
- ¿No sabes si eso pasó en verdad? – pregunto Rosalie.
- La verdad no.. hace poco tiempo que trabajo allí.. y no me acuerdo de que haya pasado algo como eso mientras yo he estado.. Pero creo que deberíamos preguntarle a Jack, ya que él ha estado más tiempo que yo en el edificio y si alguien sabe sobre la historia de ese lugar es él – dijo Nick mientras terminaba su café.
- Ok, hoy iremos a lo de Jack. –afirmo Rosalie.
Esa misma tarde, después de almorzar en la cafetería ambos se dirigieron hacia el apartamento de Jack, y le contaron todo el sueño de Rosalie.
- Bueno, me alegra que hayan venido a visitarme.. pero ¿algún día podrían venir por algo que no tenga que ver con lo paranormal? Jajaja – dijo Jack mientras les servía jugo de naranja.
- Jack, esto es serio.. Necesitamos saber si eso que vio Rose en el sueño paso en verdad.. – dijo Nick.
- Está bien.. en ese piso ha habido muchos inquilinos, pero me acuerdo de los primeros.. fueron los Backford, una familia que a simple vista era normal.. un hombre, su mujer y su pequeño hijo Elías.. todo el mundo decía que eran muy buenos vecinos y personas.. bla bla bla.. yo los conocía bien.. él era un tipo que se interesaba más por los negocios que por su mujer.. pero amaba a su hijo.. en cambio ella era una bruja arpía y odiosa que no quería mucho a Elías.. es más, pensaba que era una carga.. el día del supuesto accidente ese.. el padre y la madre se mudaron del edificio, pero yo estaba segurísimo que era ella quien lo había envenenado..
- Ok, eso paso en verdad.. ¿pero qué querrá decir Rachel con eso de “el mal se disfraza de inocencia”? – pregunto Rosalie.
- En la mayoría de las culturas religiosas la inocencia está representada por los jóvenes y niños, ya que el niño Dios llego a la tierra como un niño.. además para muchos las travesuras de los niños son pequeñeces ocultadas por su inocencia – explico Jack.
- Entonces, este queriendo decir.. ¿que el mal es un niño? – pregunto Nick pensativo.
- Supuestamente si.. pero no te olvides que en el campo de las metáforas algunas cosas se pueden interpretar diferente, ¿entiendes? Puede que no signifique realmente eso.. – dijo Jack.
- Entonces no tenemos garantías de que sea lo que realmente nos quiera decir.. significa que andamos regalados.. – dijo indignado Nick.
- Puede ser.. en la vida todo es sin garantías Nick.. – respondió Jack.
- Bueno, ya entendí filósofo.. Jaja – sonrió Nick.
- Pero, ¿quién es el supuesto mal? ¿Rachel? – pregunto cambiando de tema Rosalie.
- ¡No! – se apresuro a contestar Nick- Rachel no es ninguna persona.. mala.
- No quise decir eso Nick.. es que no se.. es todo muy extraño.. – le contesto Rosalie.
- Sí, pero estoy seguro que no es ella.. no lo sé… tal vez … haya.. otro.. espíritu.. – dijo algo nervioso Nick.
- Puede ser.. – contesto Jack- Lo que digo es que tengan mucho cuidado con ese tipo de cosas..
- Si, tranquilo Jack.. estaremos bien.. – dijo Nick mientras se despedía y salía junto con Rosalie hacia la calle.
- Bien, tenemos que ir.. – dijo Nick.
- ¿A dónde? – pregunto Rosalie.
- ¿A dónde más? ¡Al apartamento!
- ¿Para? Vamos a perder el tiempo, Angela no está ahí.. – dijo seria Rosalie.
- Necesitamos respuestas.. y ahí es el único lugar en donde deben estar.. – dijo nervioso Nick.
- Está bien..
Los dos se fueron hacia lo de Nick para dejar sus abrigos y una hora después se dirigieron hacia el edificio. Eran como las 5 de la tarde cuando llegaron a la puerta. Entraron y subieron hasta el antiguo apartamento de Angela.. Rosalie de nuevo sintió la misma sensación de frio que cuando entro por primera vez.. Era extraño porque solo ella lo sentía.. Fueron hasta la sala. Estaba igual que antes, vacía sin ser por el polvo y las telarañas. Rosalie vio que Nick estaba algo nervioso así que le pregunto:
- Nick, ¿te sientes bien? – Pero él no le contesto, estaba parado unos pasos más adelante que ella, junto aire y grito:
- ¡Vamos! ¡Estoy aquí, Rachel! ¡Aparece! – grito con los ojos algo húmedos.
- ¿Qué diablos haces Nick? – le dijo Rosalie.
- Déjame en paz.. algo quiere.. ¡Vamos Rachel! ¡ya me tienes! ¡ahora ayúdanos a entender! – Nick seguía gritando. Rosalie le fue a decir que se callara la boca cuando una extraña luz apareció delante de Nick, una luz blanca.. y de ella salió una niñita de pelo castaño claro casi pelirrojo, con una sonrisa y un vestido blanco muy bonito.
Nick no podía hablar, estaba paralizado..
- ¿R- R-R- Rachel? – tartamudeo – he.. hermanita, ¿eres tú?
- Hola, Nick – dijo ella. Su voz era suave y dulce y su cara transmitía una sensación de paz por todo el cuerpo de Nick y Rosalie.
- ¡Rachel! ¡Por Dios! ¡no sabes cuánto te he extrañado! – dijo el abrazándola – Rachel.. te toco, pero no te siento.. ¿qué me pasa?
- Nick, no eres tú.. soy yo.. no pertenezco a este mundo.. – explico ella abrazándolo aun más fuerte.
Nick empezó a llorar..
- No, Rachel, no.. Tú perteneces a mi mundo.. por favor no te vayas de nuevo.. - dijo él.
- No he venido a quedarme Nick.. no puedo.. pero he venido a ayudarte.
Pero de repente se oyó un golpe.. Un gran golpe en otra de las habitaciones, no se sabía bien de cual provenía.. Pero era muy fuerte.
- Oh, no.. – dijo Rachel quien había cambiado su sonrisa por una cara de miedo – está aquí..
- ¿Qué pasa Rachel? ¿Quién está aquí? – pregunto Nick.
- El siempre me molesta, y arruina todo.. no le hagan caso.. “el mal se viste de inocencia”.. recuérdalo Nick.. lamento no poder ayudarte más hermanito.. te quiero – Rachel se desapareció en la luz blanca. Pero los golpes no cesaron.
Nick y Rosalie se miraron atónitos y aterrados.. No entendían nada.. No podían hacer nada, más que esperar a que “él” apareciera.. Pero ocurrió algo que Rosalie no podía creerlo, del pasillo apareció caminando Angela, su amiga parecía estar viva.
- ¡Angela! – grito Rosalie mientras corría hacia ella.. pero a mitad de camino, Rose freno.
- ¿Qué haces Rosalie? ¡Es Angela! – le dijo Nick.
La sonrisa de felicidad que tenia Rosalie en su rostro se había borrado. Y dando pasos hacia atrás susurrando dijo:
- Esa.. esa.. no.. no es Angela – le dijo a Nick- no es .. no es ella.
- ¿¡Como que no es ella?! – pregunto el pero enseguida se dio cuenta que no lo era, de aspecto era la misma, pero si mirabas a sus ojos, podías ver odio, venganza, maldad, ira y mal. La cara de asombro de Nick se convirtió en terror cuando veía a la falsa Angela ir hacia ellos. Cuando llego hasta la puerta del salón se detuvo. Los miro por unos segundos y luego dijo:
- Vaya, así que… ¿no piensas saludar a tu vieja amiga Rose? – su voz salió como doble, es decir.. era su voz, pero a la vez otra más grave.. era muy extraño..
- Tú no eres mi amiga.. – dijo enojada Rosalie - ¡Que le hiciste a Angela! – Nick la agarraba de los hombros para que no se descontrolara.
- Shhhhh.. yo no me preocuparía por eso.. – dijo ella con una sonrisa – Rosalie, deja que te muestre quien soy en realidad..
Entonces el cuerpo de Angela empezó a temblar, hasta que en frente a las caras de asombro de Nick y Rosalie, del cuerpo salió un humo negro que se dirigió hacia el suelo, en donde se convirtió en un niño, un niño que ya había visto antes. Era Elías. El cuerpo de Angela cayó desplomado en el suelo, no daba signos de que estuviera viva.
- ¡Tú! – dijo Rosalie llorando- ¡que le has hecho! ¡Angela levántate!
- No te puede oír, está muerta Rose.. Llegaste tarde, y tú también Nick.. tu hermanita no tiene escapatoria, pero eso ya lo sabes desde hace mucho ¿no? Debe ser duro, saber que por un descuido tuyo ella se murió.. Porque lo sabes, sabes que fue tu culpa, Nick. – dijo el niño.
- ¡Tú no sabes nada! –dijo Nick a quien las lagrimas le corrían por los cachetes hace mucho tiempo ya - ¡Cállate engendro del demonio! ¡No te atrevas a hablar de mi hermana!
- Uhh.. insultos no ¿eh? .. yo no te he dicho nada malo, Nick. Te enojas porque sabes que es verdad. – dijo Elías mientras sonreía con maldad – En cuanto a Angela, bueno.. digamos que llego pero no quería irse, y esta es mi casa.. así que la utilicé, le saque lo último de vida que le quedaba. Pero luego llegaron ustedes, siempre entrometidos, y también me refiero a la fantasmita de Rachel, quien hizo lo que pudo para evitar la muerte de Angela, pero bueno.. no pudo contra mi poder..
- ¡Cállate! ¡Angela no está muerta! – Rosalie no podía mas, sentía que debía ayudar a su amiga así que fue hasta el cuerpo que se encontraba al lado de Elías y lo abrazo en el suelo.
- ¡Angela! – grito Rosalie tratando de despertarla.. pero era inútil, estaba muerta. - ¡No por favor! ¡Angelaaa!
- Que terca que es ¿no? .. no entiende.. – dijo Elías mirando a Nick.
- No hables así de Rose.. – dijo Nick enojado.
La sonrisa de Elías se desapareció..
- Bueno, creo que ya es hora de eliminarlos a ustedes ¿no creen? Así como lo hice con Angela, ustedes los vivos son tan sensibles que cualquier cosa hace que pierdan el control de sus emociones, y eso es lo que me deja entrar en sus mentes, en sus almas, en sus cuerpos.. y matarlos lenta o rápidamente..
De repente el espíritu de Elías se volvió humo de nuevo, pero esta vez se dirigió hacia Rosalie, quien seguía llorando, sujetando a su amiga.. Nick vio como el humo desaparecía en su Rosalie, y sus ojos se volvían negros.
- ¡No! ¡Rosalie! – grito Nick.
Ya era tarde, el cuerpo de Rosalie empezó a convulsionar, a temblar, él la estaba matando, la estaba matando por dentro.. Rosalie no podía respirar y cada parte de su vida se iba, rápidamente, como un flash.. Nick corrió hacia ella y la abrazo, pero no soluciono nada..
- ¡Nooo! ¡Rose! ¡Por dios! – gritaba Nick mientras sus lágrimas caían por su rostro.
- ¿Ves quien tiene el poder ahora, Christopher? – le dijo la voz de Elías mientras el intentaba de salvar a Rosalie.
- ¡No! ¡Por favor! ¡No la mates! ¡Te lo ruego! – gritaba Nick.
- Lo lamento Nick, pero no se puede hacer nada.. – le decía la voz.
- ¡No! ¡Por favor! ¡Rosalie, Nooo! ¡No la mates! ¡Mátame a mí! ¡a mí! ¡no a ella! – gritaba aun mas fuerte Nick.
- ¡¿Por qué piensas dar tu vida por la de una patética muchacha?!
- Porque.. la amo.. – dijo Nick bajando la cabeza.
- Tú lo elegiste, espero que te arrepientas.. – dijo la voz de Elías..
De repente, Rosalie dejo de convulsionar.. Y respiro normalmente.. Estaba despertándose..
- ¡No! ¡Nick! – grito ella llorando, al ver a Nick tirado a su lado temblando, muriéndose.
Lo tomo y lo abrazo con todas sus fuerzas, las pocas que le quedaban, estaba exhausta, Nick se moría, sus ojos se cerraban lentamente, su vida se esfumaba junto con su amor hacia ella.. Rosalie no tenía casi energías.. Sostuvo a Nick de la mano hasta el último momento… hasta su último respiro de vida.. Hasta que.. Dejo de respirar..
Al ver que había muerto, Rosalie no aguanto más y se desplomo en el suelo.. Lo último que vio antes de desmayarse fue a Nick de la mano de Rachel yendo hacia aquella angelical luz blanca..
Hacía mucho tiempo desde el incidente en Greytown, Jack era el único que le creía la historia de cómo había aparecido sola, desmayada y exhausta en un apartamento abandonado. Le tomo mucho tiempo recobrarse, y aun tenia pesadillas sobre lo ocurrido aquel día. Se había mudado a su ciudad natal, a una casita muy linda en Grantville, muy cerca de la casa de la madre de Angela, a quien visitaba muy a menudo. Después de algunos años logro poder retomar sus estudios de leyes.
Una tarde soleada en la pequeña ciudad, Rosalie se percato de que tenía nuevos vecinos, así que fue hasta la casa a saludarlos y a darles la bienvenida. Toco el timbre y aguardo a ser atendida.. Cuando le abrieron la puerta quedo paralizada al ver una figura muy conocida para ella.
- Hola, Rose.. Mucho gusto... mi nombre es Nick, Nick Baleys.
No podía hablar, no podía creerlo..
- ¿Crees en el destino, Rose? Yo creo que une a los que deben estar juntos.. “unidos por siempre y para siempre”.
- Nick.. te amo – alcanzo a susurrar Rosalie quien no podía hablar de la emoción..
Nick le dio un beso, esta vez de verdad.. Y detrás de Nick, Rosalie pudo ver a una pequeña niña de 8 años jugando y riéndose, con su pelo castaño claro casi pelirrojo..

Fin.





Bueno espero que les haya gustado ^^ .. la verdad que Nick y Rosalie son el uno para el otro.. y quien soy yo paraa separarlos? :)

4 comentarios:

  1. Dios mio tu historia fue lo mejor!! me emocione de verdaad lo digo al final me puse a llorar woow fue woow es la unica palabra que tengo! ESPECTACULAR!!! no puedo esperar a k subas la otra historia :D me encantan tus historias muy muy muy buena!!!
    gracias por emocionarme por meterme en esta historia :D

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  2. holaa Pamee.. muchaas gracias por tu coment! eso la verdad me animaa a seguir ^^
    me alegroo que ter hayaa gustado! :)

    espero que las q vengan te gusten tmb jeje

    un beso..

    La Chicaa AnonimA:.

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  3. Aiii la ame, nono estuvo muy muy genealosa te juro que en una parte me puse a temblar, jajaja
    Nonon la ame, escribis re bien!!,
    Bueno adioss (:

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  4. Graaxx beelen =)
    la vdd es q a mi me encantaa como escriibees tuu ^^ jejee..

    bsstees!

    graxx por el comeentt :)

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